Romper los huesos
desmenuzar
las rodillas
dejarlas
caer que
caigan
una y otra vez
en
el asta de la bandera
Dar
piedra a los sesos
esparcir
sus
senderos dar con ellos
alimento
a los perros
Meter
en la boca culebras
niña
hacerlas
bailar con enagüillas
y
que apaguen mi sed
con
la sangre en sus colmillos
Rodear
con un saco
de
gusanos la cabeza
pero
antes
vaciar
a cornadas las pupilas
que
puedan detener su avance

Y
extraer a navajazos los gases de mis tripas
comerme
a bocaditos mi lengua paladar y dientes
trocear
a pulgadas cada uno de mis miembros
Y
acercar
niña
a
mi oído tu fuego
hasta
oír
el
crujir de mis sentidos
Y
hundir la nariz en el infierno y
arrancarme
con suavidad la piel
para
después
si
quieres niña
coserla
con palabras
Y
hurgar en mi frente y hacerla girar
ser
cuerdo pendenciero, derrotista, guerrero, no
no
ser más lobo y sí perro
serpiente
si tú me pisas rata si me envenenas cordero si tu mano me esquila
león
por ti domado
niño
que acunas
desprecias
golpeas
Y
hacer esto y ser aquello
y
serlo y hacerlo y no dormir
hacer
aquello y ser esto y luego sanar
y
volver a ser y hacer
niña
para
que tú
repitas
tu visita